Horacio Millán Pelayo Columnista 
Publicado el Lunes, 05 Febrero 2018 07:35

Entrevistas. JORGE ROBAYO

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Fotografía:  Ricardo Herrera  @RadioMESTIZAJES Fotografía: Ricardo Herrera @RadioMESTIZAJES

BOGOTÁ.    La Noticia Cultural entrevistó al joven artista Jorge Enrique Robayo Vélez, un nuevo nombre en el abanico de compositores en el país, quien en el año 2017 obtuvo el primer lugar en los concursos de obras inéditas en los Festivales Mono Núñez en Ginebra (Valle), Concurso Nacional de Duetos Hermanos Moncada en Armenia (Quindío) y Festival Nacional de Duetos Hermanos Martínez en Floridablanca (Santander) entre otros destacados galardones; sin duda un compositor “revelación”, en un contexto artístico que palpita y hace vibrar corazones en una miscelánea de tradición y permanente construcción:    La preciosa Música Andina Colombiana!


El inicio de año en 2018 estuvo marcado por una noticia que fue sin duda comentada en la mayoría de los medios de comunicación nacional:  El sensible fallecimiento del maestro Rodrigo Silva, quien junto con Alvaro Villalba conformaron por más de cincuenta (50) años el Dueto Silva y Villalba; cincuenta años en el que ambos cumplieron una labor titánica de exponer los aires propios del interior de la patria, convirtiéndose a su vez en una de sus figuras más representativas.      

Muchos medios afirmaron que con este suceso se concluye una etapa de nuestra música pues con ello se remembró la desaparición de otros compositores e intérpretes (Jaime Llano Gonzalez, Jaime R. Echavarría, Darío Garzón, Eduardo Collazos, José Barros Palomino, Jaime y Mario Martínez entre otros) y hasta se formularon preguntas en urnas virtuales como la siguiente: “¿Cree Ud. que la música colombiana VIEJA tiende a desaparecer?”      Muchos estuvimos al borde de un “soponcio” al observar el calificativo con el que los medios se refirieron a nuestros bambucos, pasillos, guabinas, entre otros ritmos, pues es claro que según los investigadores existe una lista de al menos 25 ritmos.    No es verdad que se trate de música VIEJA.

Es suficiente con asistir a los festivales de música colombiana que existen en el país cuya lista es ciertamente muy grande para descubrir que la respuesta ante esta ingenua pregunta es negativa. Es natural que los medios de comunicación comerciales no fijen sus intereses en las músicas tradicionales, pero para bien de la cultura y la música con sentido e identidad quedan algunas emisoras de radio que en su parrilla de programación respetan y promueven estos espacios de divulgación.

La Música Andina Colombiana, claramente sí es un referente de tradición, pero no por ello significa que no hay todo un serio movimiento de constante promoción y renovación. Existe un abanico enorme de intérpretes y compositores que le imprimen juventud y frescura. Uno de ellos es Jorge Robayo, quien es hoy uno de los protagonistas del infinito y afortunado presente de la música colombiana de forma particular en las expresiones típicas de la región andina.    

Seguidamente algunos apartes de la conversación y entrevista concedida por Jorge Robayo y que transcribo a continuación para La Noticia Cultural:

 

La Noticia Cultural (LNC) : ¿Cuál es su lugar de nacimiento y como comenzó su caminar en la Música?
Jorge Robayo (JR):    Nací en Medellín.    Desde los seis (6) años me vine a vivir a Bogotá por el trabajo de mis padres y por lo tanto me considero más bogotano que antioqueño.  Mi modo de ser tiene mucho que ver con la cultura “rola” y amo profundamente a Bogotá sin desconocer mis raíces.    Comencé a caminar en la música gracias a mi padre, a quien le gustaba tocar el acordeón, interpretaba vallenatos de antaño y a mi hermano y a mí nos correspondía tocar la caja y la guacharaca. Luego empecé a escuchar diferentes tipos de música y un instrumento que me gustaba mucho era la batería pero nunca pude tener una por la situación económica de mi familia.

Cuando tenía 12 años mi mamá me regaló una guitarra y dije ¿que eso para qué?… porque a mí no me gustaba ese instrumento pero con el tiempo terminé enamorándome de su sonido y de ahí se desprendieron muchas canciones que empecé a hacer desde muy joven; con ello me dejé influenciar de corrientes como la música Protesta, el Rock y desde ahí comencé a estudiar diferentes géneros cuyos híbridos me han servido mucho para componer.

 

LNC: ¿Cómo llegó a la Música Andina Colombiana y cuál es su percepción sobre ella?
JR:     Estaba escribiendo en el 2015 una obra de teatro musical.  Tengo a mi haber alrededor de 12 obras de este género y en esta oportunidad quería hacerlo con esta música: guabina, bambucos, pasillos y un día por redes sociales publiqué una de las introducciones de una canción de este musical.  Un amigo del colegio: César Barragán (el Tiplista del Dueto Tierra Viva conformado por Leonardo Laverde y Paola Picón) escuchó lo que había hecho y me motivó a participar en los concursos de música colombiana.   Me dijo que si no me gustaría ampliar y engrandecer el pentagrama nacional, con una de mis obras.  Yo hasta ese momento no sabía sobre la existencia de estos eventos así que me dediqué a investigar durante casi un año al respecto y estudié este género con mucha seriedad.     Descubrí que haber compuesto en Rock, Hip Hop, Pop, Balada y el teatro musical eran herramientas valiosas para plasmar sentimientos en la Música Colombiana.

Mi percepción sobre la música colombiana, definitivamente es que expresa el sentir sobre todo de la vida del campo, de las tradiciones, es una música muy bella; el tiple en especial tiene una sonoridad muy hermosa; se le da gran importancia a las metáforas, a la poesía y esto hace sentir que componer no es una tarea fácil y que tiene una gran responsabilidad.     Yo digo que componer es sufrir un poco y disfrutar también… siento que la música colombiana es difícil de crear, se sufre tratando de hacer algo que valga realmente la pena; se disfruta mucho al ver el resultado porque también es de gran complejidad su interpretación tanto vocal como instrumentalmente.

 

Robayo2LNC: Describa por favor la obra con la que ganó como mejor compositor y el significado de ganar el concurso más importante de la música colombiana: El Festival Nacional del Mono Núñez.
JR: Es un bambuco que lleva por nombre "Abuelo".    Quería hacer una obra con una sonoridad tradicional que sin ser tan poética fuera descriptiva y que ante todo el público se sintiera identificado.    Habla del perfil del abuelo que vivió toda la vida en el campo, que tuvo hijos y nietos y ahora está solo, que ha olvidado partes de su vida y que recuerda vagamente otros tantos, describe un hombre campesino, que daba serenatas en su juventud, que tiene sus manos callosas por el trabajo y que disfruta de sus últimos años, es muy fácil que esta escenografía genere identidad con un público. Muchos de los abuelos de la generación adulta actual, fueron abuelos campesinos, contaban historias a sus nietos y lo que hacían en su vida.     La canción gustó mucho por su capacidad de conmover profundamente en frases como: “Abuelo que al dormirte entre tus manos sostienes con firmeza un rosario, tu respirar entrecortado avisan que tu incansable vida se termina”.     Conté afortunadamente con una voz maravillosa de gran técnica, potente pero a la vez dulce para presentar este bambuco inédito: Silvia Bautista Cáceres,  quien creyó en mí desde que escuchó mis obras y que sin duda es una intérprete de gran experiencia que cuenta con el don de una voz que sabe contar historias.

Ganar el Mono Núñez es algo que todavía no asimilo. Fue una competencia muy reñida.  Sentí la recepción del público y recibimos muchas felicitaciones incluso antes de conocer el veredicto del jurado.

 

LNC: ¿Qué otros logros y reconocimientos ha obtenido en concursos y festivales de Música Andina Colombiana?
JR:    Gané el segundo puesto en el concurso de la Canción Inédita Jose A. Morales en El Socorro (Santander), allí presenté una Guabina que lleva por nombre "Mientras Duermes", canción que dediqué a mi hija.    También alcancé un segundo puesto en el Festival Nacional del Bunde en 2016 con un Vals llamado "Serenata". En ambos eventos quedó en primer lugar el maestro Ancizar Castrillón Santa, lo cual resultó para mi muy gratificante, saber que estaba tan cerca de un compositor de tan alta trayectoria y que admiro bastante.    Vigésimo Festival Nacional de duetos Hermanos Martinez con el Bambuco "Nuestra Canción". Primer puesto, 2017.    Trigésimo Sexto Concurso Nacional de duetos Hermanos Moncada, Mejor Obra Inédita, premio Alfonso Carvajal Osorio con la guabina "Ámame", 2017.   Festival Solitario Andino en Chicoral, Valle del Cauca con la obra "Colombia Espectacular", Segundo puesto, 2017.    Festival Nacional del Bunde, "Guabina Azul". Cuarto puesto, 2017.

 

LNC: ¿En qué otros espacios musicales dentro y fuera de Colombia ha participado?
JR:    Internacionalmente he tenido también un recorrido importante: fui uno de los compositores de la canción Angel, que fue banda sonora de una novela de Televisa llamada Amorcito Corazón.  Fue una experiencia de alrededor de un año.   Destaco mi participación con el dueto JAT en México.
También tuve la oportunidad de escribir las canciones de un musical llamado LA PASTORELA que se presentó en Sacramento, Estados Unidos y este año lo hará en Los Ángeles. La mayoría de las obras que he escrito son musicales infantiles, también escribí una obra de teatro musical llamada Pueblito Viejo, toda acompañada de Música Colombiana y obras de teatro de navidad.     He participado como interprete en el Dueto Real, el cual integré con mi amigo de infancia César Barragán; con este formato ocupamos el tercer puesto en el Concurso Nacional de Duetos Ciudad de Cajicá en 2017.    También hemos sido finalistas con el Dueto Castilla, en el que participé junto a Valentina Méndez en la primera voz en el Concurso Nacional de Duetos Hermanos Martinez y en el Concurso Hermanos Moncada en Armenia.    He compuesto canciones para otros artistas y grabado discos de teatro musical, villancicos tradicionales y propios en los que he sido también arreglista. En algunas obras de teatro musical he participado como actor y protagónista, tal es el caso de Una Noche Brillante , espectáculo sobre hielo estrenada recientemente en la que intepretaba a Luke Walker.

 

LNC: ¿Sus composiciones mantienen una línea común o guardan algún aspecto que le identifique? ¿Tiene algún ritmo “preferido” en la música andina?
JR:   Respeto mucho los acentos de la Música Andina Colombiana pero utilizo ciclos armónicos que se salgan de los esquemas tradicionales. Me he concentrado recientemente en que las interpretaciones vocales sean más naturales y no tan liricas. Compongo principalmente al amor, utilizo metáforas y poesía. Dedico mucho de mi esfuerzo armonizar con círculos que brinden riqueza a la obra. Mi ritmo preferido definitivamente es la Guabina y esto lo concluyo luego de componer muchas Baladas y Pop. La Guabina tiene una cadencia que facilita la escritura y permite plasmar un alto nivel de romanticismo, muchas de mis obras son Guabinas.


LNC: Jorge ¿Nos podría compartir vivencias respecto de la composición como ejercicio profesional, aspectos relacionados con los derechos de autor y el reconocimiento social?
JR:   Yo comencé escribiendo empíricamente, pero gracias a la escuela de la vida y a componer a diario se convirtió en un ejercicio profesional.   Componer en diferentes ritmos es un trabajo formal; no todas las composiciones son vivencias personales, la inspiración puede surgir de algo que se lee o vivencias de otras personas y de la imaginación también. No es fácil ser compositor. Componer es sufrir, un compositor que no sufre su obra, para que sea cada vez mejor, es un compositor qué hace canciones que no trascienden.

Respecto a los derechos de autor, siento que se han hecho muy malos manejos en el organismo encargado en Colombia (Sayco). Muchos grandes compositores han perdido oportunidades por los malos manejos administrativos. Es muy común que personas inescrupulosas se atribuyan composiciones, se las roben.   Lo que todo compositor debe hacer al crear una obra es hacer la partitura y registrarla.   En mi caso estoy vinculado a la Sociedad de Compositores de México (SACM), que es una entidad que captura regalías a nivel mundial y son supremamente responsables.

Ser compositor de música colombiana me ha otorgado un reconocimiento muy bonito en solo año y medio, captando la atención de críticos y conocedores.   He sentido respeto, aprecio y acogida por lo que hago.   La música Colombiana me ha permito conocer grandes amigos, los concursos facilitan las tertulias y abrazar amigos, conocer Colombia, estoy ciertamente sorprendido. He descubierto que en Bogotá hace falta conocer mas la música Andina Colombiana, en las demás ciudades hay mejor reconocimiento de la identidad por parte de niños y jóvenes.

 

LNC: ¿Qué recomendación puede ofrecer para otros intérpretes y compositores?
JR:   A los intérpretes les sugiero que estudien mucho, que se sigan preparando de forma obsesionada para poder seguir haciendo música con mucha calidad, como ya está sucediendo.  Hay muchos intérpretes jóvenes con gran nivel. A los cantantes les propongo que busquen estilos propios; yo observo que hay muchos que lo que persiguen es parecerse a otros; se necesita menos imitación y más autenticidad.  La música colombiana necesita evolución en su forma de cantar.  Para los intérpretes mas experimentados les pido que crean en los nuevos compositores, que se arriesguen a cantar obras nuevas. Ahí está la riqueza de esta música.

A los compositores les pido que lean, solo así se adquiere vocabulario, poesía y experiencias nuevas para crear. También es importante que entendamos que se debe escribir sobre las vivencias actuales, sin perder la esencia poética y metafórica ya no solo es el campo, la parcela, el río; los jóvenes están necesitados de contar sus experiencias.

Robayo3

Gracias a JORGE ROBAYO por la buena música!

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Columnista La Noticia Cultural
http://www.lanoticiacultural.com
Ingeniero financiero y músico por vocación

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